22 de noviembre de 2013

Verte

No había sentido en mis movimientos. Solo estaba siendo nada.
Mi existencia se extinguía a medida que el tiempo pasaba y las en punto no llegaba para poder avanzar.
Es  uno de esos días sofocantes en los que últimamente tu silueta ha sido lo único que  me refresca.

Sin embargo solo por unos instantes te veo.
Solo  tu espalda, y solo una vez mas,
tu mirada serena que no me ve...

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